viernes, 22 de octubre de 2010

ESTAMOS A TIEMPO



ESTAMOS A TIEMPO, COMENCEMOS POR LA CASA Y EL AUTO 


(Julio, 2008) Luego de los sendos informes emitidos por el Panel Intergubernamental por el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC, en inglés), los gobiernos han comenzado a reaccionar, aunque muy lentamente, lo que trae alguna esperanza. Hasta el Gobierno de Estados Unidos, ha cambiando parcialmente su actitud en vista de las exigencias de la gente. Sin embargo en ocasiones esto no pasa de ser una actitud oportunista, ya que los cambios necesarios requerirían tomar medidas dolorosas para las economías locales. Los gobernantes deben asegurar el progreso en sus naciones y la mayoría busca lograrlo con métodos que necesariamente conducen a continuar destruyendo la naturaleza.

Pocos entre los actuales políticos alcanzan a darse cuenta que el bienestar de las actuales y futuras generaciones pasa por el restablecimiento de la armonía entre el ser humano y los bosques, los ríos, los humedales y los acéanos. Ellos valoran el progreso nacional en términos de kilowatts consumidos, por lo que mientras más energía gastamos es que mejor vamos.
Por ello, es necesario presionar a los políticos a través de una creciente acción ciudadana para que cambien definitivamente su mentalidad. Para ello es necesario apoyar las ONGs y organizaciones que trabajan en este importante tema para la humanidad, o crear organizaciones nuevas que vayan en la misma dirección.

Además podemos comenzar a enfriar el calentamiento desde la casa y el coche. Esto no es poco, considerando que el 17% de la energía se gasta en los domicilios y alrededor del 20% en los vehículos, entre los de transporte y particulares.
Por ello, todos podemos ayudar a enfriar el calentamiento global usando energías limpias y recortando el gasto innecesario de energía. La generación de electricidad y la calefacción genera gases de invernadero como el CO2 o altera el ambiente natural, como lo hacen las grandes centrales hidroeléctricas con sus represas, desplazando poblaciones, inundando tierras y alterando el flujo de los ríos hacia el mar.
Uno de los gases de invernadero más peligrosos es el CO2, generado por la combustión de los motores, las centrales termoeléctricas, los calefonts, las cocinas y las estufas de calefacción. Se mide según su peso, aunque un metro cúbico de CO2 pesa muy poco, en un año producimos muchos metros cúbicos de este gas para nuestras necesidades de energía, totalizando varias toneladas por persona.


COMO ENFRIAR EL MUNDO:
Como el mayor daño a la naturaleza proviene de la quema de combustibles fósiles derivados del petroleo o gas natural, mientras menos de estos productos consuma mejor será para la Tierra y sus habitantes, entre ellos usted, su familia y sus descendientes. La quema de estos combustibles descarga gases de invernadero, como el CO2 y el metano en la atmósfera, aumentando sus niveles naturales, produciendo el calentamiento global y el cambio climático.